Desde hace varias administraciones, el SIAPA ha perdido el verdadero valor para lo que fue creada, hay quienes sólo la identifican como la dependencia a la que se le puede pagar anual o de manera bimestral, la que te pone el medidor y te da el servicio de agua en casa, local u oficina; pero en realidad el SIAPA dentro de todas sus capacidades es mucho más. Hace algunos años este organismo contaba con todos los estándares de calidad y tecnología para brindar hasta la llave agua potable, sí, los estándares de calidad hacían que incluso pudiéramos ver como escena cotidiana a personas tomando agua de la llave en cualquier punto de la ciudad. Incluso, en mis tiempos de reportero – No hace mucho- existían recorridos para medios a las plantas de tratamiento y nos daban en transparencia los datos que arrojaban los laboratorios en materia de potabilización.
Incluso, el SIAPA entregaba la viabilidad para que las constructoras pudieran llevar a cabo una construcción, era parte del trámite obligatorio para ello; el SIAPA pues, era considerada una autoridad para regular la densidad, pues era quien garantizaba el suministro, e incluso hacia los cálculos para generar pozos y constantes mejoras para que el llamado vital líquido alcanzara para todos.
Existían campañas orientadas al consumo responsable, al ahorro mismo del agua, cuadrillas visitaban escuelas y se generaban en los medios de comunicación verdaderas campañas, incluso con la presencia de expertos para contestar preguntas y orientas a la población respecto a la conciencia en el uso de este servicio. Hoy no hay nada de eso, al contrario, desde hace al menos 3 años existe un silencio total, evasivo y peligroso; el sistema no explica las razones de por qué el agua sale color café en decenas de colonias, existen incluso estudios hechos por la Universidad de Guadalajara que advierten de presencia de metales peligrosos y químicos en el agua que se entrega a las tomas, insisto sin que exista siquiera un boletín o compromiso para solucionar el problema, al contrario, se reciben a diario quejas sobre el tema de manera constante, acompañado de tandeos que no fueron advertidos, fugas sin atender y desperdicio de miles de litros de agua al día que corren por la vía pública sin que la consciencia los alcance, las redes sociales son el medio donde “informan” como si todos los usuarios tuvieran Facebook o twitter, por ejemplo.
Si, es lamentable también advertir de los escándalos que ahí se han compartido, desde el robo en los almacenes, los constantes señalamientos en contra del sindicato y las plazas privilegio que advierten también la falta de capacidades para resolver la problemática que enfrenta hoy la ciudad, en el antes de ser una institución que gustaba a los perfiles específicos para trabajar al ahora que está abandonada de interés de científicos, y técnicos por ser más política que práctica.
No hay discurso en favor del SIAPA, de su reinvención, de siquiera un poco de visión al futuro inmediato, es por el momento la oficina recaudatoria de un mal servicio, el aumento al costo que no llega, lo racionan, lo suspenden o de plano no puede usarse, el deterioro de una imagen que sólo causa molestia y con poca empatía en la respuesta.
En el día Mundial del Agua, al SIAPA no se le vincula con ello, y eso es aún más lamentable, no vi ninguna declaración al respecto de algún diputado local que exigiera que el organismo regresara a su verdadero origen, ningún alcalde hizo mención a esto que en verdad es preocupante, cómplices de un silencio que advierte la invisibilidad entonces de esta institución que no muere pero si muta a algo que seguramente las siguientes administraciones terminarán por reconvertir con otro nombre. Reto al Director del SIAPA, siquiera a algún empleado a que se tome un vaso de agua de la llave en cada municipio de su jurisdicción e y defienda al Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado.
Dirán que la red es vieja, que cuesta mucho arreglarla, pero la verdad es que son obras que no se ven, que no dan votos, pero es el agua, y ese tema sólo sirve para una narrativa en el extranjero que en casa sólo advierte descuido y ausencia.