Conocí al Presidente del PRI Nacional en una conferencia de prensa donde acudieron líderes de opinión, Alejandro Moreno ( Alito ) demostraba ante todos tener las respuestas para toda pregunta, siempre mostrando estadísticas, citando frases y pretendiendo conocer a toda prueba de lo que estaba declarando. En su natal Campeche, el taxista, el mesero, el de la tienda, lo tilda de político que se sirvió del puesto mientras era Gobernador y sólo sirvió para servirse.
Ya como Presidente Nacional del PRI, “Alito” Moreno pretendió hacer un frente contra MORENA, sumando voluntades con integrantes del PAN y PRD en búsqueda de un frente para arrebatar en las elecciones el avance del partido en el poder, sin embargo, una serie de audios filtrados por Layda Sansores lo puso contra las cuerdas al evidenciar una serie de presuntos actos de corrupción así como una red de operación financiera para su beneficio; pero ahí no terminaba, pues al judicializar el asunto, dicen que el Diputado Federal quien tiene experiencia en medios de comunicación, pues es dueño de algunos en su natal estado, logró saber que lo que se exhibiría sería muy grave y pondría en peligro su libertad, así que, en lo evidente, el cambio de discurso anti presidencial y morenista se tradujo en una especie de “respeto institucional” que inmediatamente simbolizó en un abrazo con el secretario de Gobernación en el pleno de San Lázaro, enviando un mensaje muy claro y contundente a la Alianza y a quienes, en su deseo de rebelarse al poder lo piense 2 veces.
Es claro que la administración del Presidente López Obrador tiene los expedientes de los opositores, es claro también que no se trataría de una persecución política, sino de una especie de acuerdos en donde como dice el dicho: mejor únetele, así está pasando con otros personajes, como el reciente fichaje morenista, el Senador del PAN, Raúl Paz quien por el tema de la militarización aceptó la invitación de Mario Delgado, quien a su vez lo viralizó en sus redes con una fotografía y un video para exhibir no sólo el hecho que la iniciativa contará con un voto más, sino que al presumir el “trofeo de guerra” pone un fuerte mensaje a quien se oponga a la máquina legislativa y su operación.
Hoy la gente se pregunta sobre la oposición, sobre el avance que ha tenido, por ejemplo, la candidata del partido en el poder en el Estado de México, la ex secretaria de Educación, Delfina Gómez, puntea en algunas encuestas, mientras que las voces que pedían cárcel para ella por presuntos delitos electorales callaron, incluso comparando su actuar con la del ex gobernador de Nuevo León, Jaime Rodriguez “El Bronco” detenido y procesado por un actuar similar.
Es un hecho que quien quiera ser una “corcholata” o “taparosca” para el 2024 debe entender muy bien que hasta ahora, la estrategia que ha seguido el poder para desarticular poco a poco a voces opositoras advierte que se deberá tener más que un historial limpio, el tablero de ajedrez cuenta con piezas clave y operadores que saben la jugada maestra para lograr un objetivo.
Alito ya tenía desprestigio en su propio partido, no había alcanzado el objetivo en la elección del año pasado y estaba siendo perseguido por sus propios dichos, a Raúl Paz le dieron garantías de trabajo para los próximos años y seguramente veremos a más de los representantes del pueblo traicionar sus principios y sus objetivos sociales por salvar lo que tienen, sin importar su experiencia y trayectoria, porque lo que importa es ahora: su lealtad por su propia libertad.
Ojo con lo que estará operando para los 3 presidenciables del presidente, porque el rompimiento vendrá y con él, la posibilidad de que la estrategia cambie, y entonces veremos una elección por demás interesante, más allá de los discursos y la guerra sucia entre ellos, será una batalla por convencer con una diferente forma de hacer política, combatiendo incuso contra sus prácticas y artimañas.
Al tiempo, que falta poco.